Las pequeñas fechorías


“ Me di cuenta de que (los humanos) en realidad no son mamíferos. Verá, los mamíferos logran un equilibrio perfecto entre ellos y el hábitat que les rodea. Pero los humanos van a un hábitat y se multiplican hasta que ya no quedan más recursos y tienen que marcharse a otra zona. Hay un organismo que hace exactamente lo mismo que el humano. ¿Sabe cuál es? Un virus…”

Agente Smith, Matrix,

I
Lugar: Av. Baralt,
una transitada ruta caraqueña que une a la ciudad de norte a sur. Es decir, pasa por el medio de la Sultana bajando desde El Ávila para desembocar casi en el Guaire
La escena: un uniformado de la Policía Nacional Bolivariana en una moto identificada con el número 654, de apellido Caraballo. Un motorizado de esos que andan por allí, y unos ciudadanos que miran sin poder hablar. Ambos conductores están parados a un costado de la avenida, en sentido contrario a la circulación. Al principio, se cree que el uniformado está en un procedimiento tipo Patria Segura, pero al parar la oreja, la charla gira en torno a unos acuerdos que están haciendo para un pequeño negocio: “Nos vemos por la tarde”, le dice el polinacional a su contertulio. Antes de eso, pasa comiéndose la flecha otra persona que maneja una motocarretilla, una moto modificada a la que le pusieron un cajón bajo atrás. El polinacional está tan concentrado en su cháchara que ni se da cuenta de que él, su compañero y el invitado están violando las más elementales normas de circulación. Un ciudadano quiere llamarles la atención, pero no se atreve. Saca la cuenta. Policía, motorizado y panas: están cazando güiro. Mejor ni me meto.

II
Lugar: Av. San Martin
. A la altura de El Silencio
La escena: Es de noche. Una conductora va en sentido sur-norte, cuando ve una luz que viene hacia ella. Se da cuenta de que es un motorizado que transita en sentido inverso y casi la choca. Luego, el motorizado hace alarde de algunas piruetas y salta la isla para cruza al otro lado de la avenida.

III
Lugar
: El túnel que une El Cementerio con El Valle. No todos los vehículos al entrar encienden las luces. La circulación se pone pesada en uno de los canales
La escena: Hay una señalización que advierte que ya dentro no se puede cambiar de canal. Un vehículo cambia varias veces como enloquecido porque al parecer tiene prisa. Por supuesto no pone las luces de advertencia. El que viene atrás le toca corneta y el infractor le grita: “El coño ‘e tu madre”.
IV
Lugar: Salas de cine del centro comercial San Ignacio, un espacio de clase media, ubicado en el municipio Chacao, de la Gran Caracas.
La escena: El cliente paga en efectivo la entrada para la función de las 9:20 pm. Entrega un billete de Bs 100. La chica de la taquilla le debe devolver Bs. 10, pero con una voz dulce le pregunta si puede pasar recogiendo un faltante del vuelto de Bs. 5 después de la función, porque no tiene sencillo. El cliente extrañado pregunta: ¿Y vas a estar a esa hora? Ella responde: “Si claro, claro”. Dos horas después, termina la función de Iron Man y el cliente se dirige a la taquilla. No hay nadie.

V
Lugar:
Cualquier calle, avenida o acera de Caracas.
La escena: peatones y conductores se disputan el paso y terminan por insultarse mutuamente.
Epílogo
Las escenas narradas en esta entrega son de la vida real. Estoy segura que ustedes han presenciado peores. Todos los días miles de caraqueños, y quienes visitan esta ciudad, cometen pequeñas fechorías. No importa la clase social, aparentemente tampoco el nivel de educación ni el poder adquisitivo. Andar por el hombrillo, comerse la luz, estacionarse en cualquier lado, transitar por las aceras, consumir bebidas alcohólicas en la vía pública (generalmente justo al frente de la licorería), es ya una forma de actuar que es tolerada, ya sea porque nos acostumbramos o porque nos asusta pensar que un reclamo justo, así se haga de la mejor manera, terminará devolviéndose como un bumerán.
Ya es momento de que las llamadas fuerzas vivas de la sociedad, el gobierno e instituciones hagan un esfuerzo conjunto para tratar de incentivar cambios en esta forma de comportamiento que cada día mata un poquito a la persona que somos y nos convierte en algo peor que seres salvajes; nos lleva por el camino de los “no seres”. Es hora de que empecemos a actuar como ciudadanos y que, aludiendo a una campaña en la ex convulsionada Medellín, ciudad colombiana, pongamos cada quien un granito de arena para que nuestra Sultana se haga más vivible.

Un mes y algunas cosas positivas
Nicolás Maduro llega al mes de ser proclamado Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. Durante estas semanas el país ha estado como en una montaña rusa. Ha tenido aciertos y desaciertos. Trataré de enfocarme en los primeros, basándome en opiniones que leí de Luis Vicente León y un análisis de los estudiantes del posgrado de Comunicación Política de la USB, en la cátedra que allí imparto.
a) La iniciativa de gobierno de calle es interesante, entre otras razones, porque proporciona algo de oxígeno. Le permite recorrer el país, darse a conocer entre los seguidores del chavismo, recoger de primera mano los problemas de los estados y producir información. Es una estrategia de “campaña permanente”.
b) El llamado a dialogar con sectores productivos del país. La escasez y la inflación ameritan que el gobierno se siente a hablar con quienes mueven el músculo, es decir, el dinero en este país, ya que debido al control de cambio, ellos dependen en demasía del gobierno. A ambos sectores les conviene mejorar las relaciones. Esto a su vez borró de la agenda mediática el tema de la auditoria y al propio Capriles Radonski, lo que permite al gobierno retomar un poco la iniciativa en la agenda pública.
c) Las señales, a través de Nelson Merentes, a los empresarios han logrado calmar de cierta manera la incertidumbre sobre la entrega de divisas.
d) El inicio del plan Patria Segura proporciona una percepción de algo de seguridad. El gobierno, pese a las críticas, intenta tomar por los cuernos este toro del crimen.
e) La reunión con Lorenzo Mendoza. Aunque en un principio voceros oficiales y el propio Maduro quisieron ser radicales en el discurso, luego se matizó y se realizó un encuentro entre Superpan y El Kid Maduro que se trasmitió como cordial y propositivo.
f) Que haya llegado al mes, ya es positivo, porque el piso del gobierno es frágil.
g) Como todo no puede ser flores es preciso llamar la atención sobre el hecho de que Maduro aún está jojoto en su forma de expresarse. No solo es la oratoria, sino algunas barbaridades que se les escapan. Debería ser más cuidadoso en esos aspectos, que han afectado su imagen desde la campaña.
Columna publicada el 19 de mayo. Diario 2001

Acerca de politikomreal (546 Artículos)
Somos periodistas, venezolanos, apasionados por la información. Nos encuentras en @PolitikomReal y en @LuzmelyReyes

2 Comentarios en Las pequeñas fechorías

  1. Hola Luz Mely,
    Sobre el epígrafe de tu artículo: la primera persona que supe que se refería a los humanos como viruses (en tanto especie) fue Carl Sagan, y lo hacía en el epílogo-addendum de su libro “Cosmos”, en 1980. Al parecer el razonamiento fue tomado después para la película “Matrix”.
    Saludos!

    • Luz Mely Reyes // mayo 27, 2013 en 3:23 pm // Responder

      Muchas gracias. Es muy probable. Los guinoistas tomaron ideas de varias fuentes, desde religiosas, cientificas hasta literarias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s